
ayer me pareció verte en el metro o al menos eso pensé. Entre tanta gente en el vagón creí ver tu frente, parte de tu perfil. No quise averiguar si eras tú realmente o no, preferí pensar que sí. Volví mi rostro y, esa imagen que llegó a mis ojos se pego en mi cabeza. Inevitablemente revisé recuerdos durante todo el trayecto . Me bajé de la estación por inercia,lo mismo hice para llegar a mi casa. La gente pasó ante mí como fantasmas de día. nada vi en ellos, sólo tu imagen una y otra y otra vez. Confieso que lo disfruté mucho, hace mucho que no te veía tan real.A solas en mi casa, el silencio me invitó a escribir, pero en esos momentos no podría escribir de nadie más que de ti así es que, deseché la idea y decidí prender el televisor con volumen bajo, intenté dormir, pero te pegaste a mi sabanas, tus manos se enredaron en mis cabellos y ¿como no iba a ser? si llegaste sin aviso! creí que no te vería más y apareces así de la nada, aunque fuera de mis fronteras... Ayer, al carro del metro se subió la nostalgia, me tomó del brazo, me acompañó a mi casa y no dudó en entrar a mi dormitorio. Se quedó allí hasta que el sueño cerró mis ojos y enfrió mi cuerpo. Poco importa mi razon para recordarte,incluso tampoco importa tu jamas, lo importante es que creo en lo que dijo un poeta: "donde quiera que saltes o que gires habrá un segundo mío para que lo suspires"
Es mi regalo para tu larga soledad.
Es mi regalo para tu larga soledad.


