Está ahí... lo ves a la distancia... vas a su encuentro y una mueca graciosa se te emplaza en la cara. La adrenalina, como un soplo palpitante te zumba los oídos y te impide escuchar tu entorno y muchos menos a la razón. Simultáneamente sientes felicidad, miedo, deseo.
Nada parece importar ahora. Ni los dolores pasados o los juramentos hechos al cielo... Está ahí, esperándote. Lo ves erguido a la perfección, rodeado de extraños e indefinidos fantasmas que bambolean a tu paso.
Está aquí, será tuyo por unos momentos, serás suya siempre… te mira, sonríen y nada parece importar ahora.
Nada parece importar ahora. Ni los dolores pasados o los juramentos hechos al cielo... Está ahí, esperándote. Lo ves erguido a la perfección, rodeado de extraños e indefinidos fantasmas que bambolean a tu paso.
Está aquí, será tuyo por unos momentos, serás suya siempre… te mira, sonríen y nada parece importar ahora.
10/2008



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